Carbonara auténtica romana
La carbonara es la salsa más técnica de las cinco y también la más imitada y destrozada fuera de Italia. Su secreto es la emulsión entre yema de huevo, pecorino romano rallado fino y agua de cocción caliente, que crea una crema sedosa sin necesidad de nata. El guanciale —carrillera de cerdo curada— aporta la grasa y el sabor umami que da personalidad al plato. El calor residual de la pasta hace el trabajo: si la calientas directamente sobre el fuego, la yema se cuaja y pierdes la textura. La receta completa con técnica paso a paso está aquí.
🛒 Ingredientes por persona
- Pasta seca (spaghetti o rigatoni)100 g
- Guanciale35–40 g
- Yema de huevo L1 und.
- Pecorino Romano rallado fino20 g
- Parmigiano Reggiano10 g
- Pimienta negra recién molidaAbundante
👨🍳 Paso a paso rápido
- Dora el guanciale en lonchas gruesas a fuego medio sin añadir aceite; reserva la grasa derretida en la sartén.
- Bate las yemas con el pecorino y un poco de agua de cocción tibia hasta obtener una crema espesa.
- Cuece la pasta al dente, escurre y pásala directamente a la sartén con la grasa del guanciale fuera del fuego.
- Añade la mezcla de yema y remueve con energía; si queda muy espesa, añade más agua de cocción, cucharada a cucharada.
- Sirve inmediatamente con guanciale crujiente por encima y pimienta negra generosa.
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